6 oct. 2012

La bella durmiente, antropofagia, violación, infidelidad y un cocinero escrupuloso


Versión moderna de la bella durmiente (Adulta)


Versión clásica de La Bella durmiente (Infantil)

Aunque Ud. no lo crea, he aquí la historia

La Bella Durmiente es un cuento de hadas popular europeo nacido de la tradición oral, las versiones más conocidas son las escritas por Charles Perrault en su libro "Cuentos de Mamá Ganso" publicado en 1697: "Belle au Bois Dormant" (La Bella Durmiente del Bosque) y la de los Hermanos Grimm "Dornröschen" (Bella Durmiente). La versión europea primigenia es la que está registrada en el Pentamerone de Giambatista Basile (1636) La historia se llama "Sol, la Luna y Talia" y forma parte del libro póstumo de Basile, también llamado "El cuento de los cuentos", del mismo estilo que el Decamerón de Boccacio, pero con una historia más parecida a "Las Mil y Una noches"

La versión original: Talía, Sol y Luna

La primera versión data de 1636 y fue escrita en Italia por Giambattista Basile, bajo el título “Sol, Luna y Talía”, que formó parte de una colección de cuentos titulada “Pentamerone”. En ella se explica la historia de Talía, la hija de un gran rey, que corre el riesgo de pincharse con una astilla envenenada oculta entre lino, según advierten sabios y astrólogos. El rey decide prohibir la entrada de lino a palacio y esto evita que la princesa sufra ningún percance hasta que, siendo adolescente, encuentra una rueca para hilar lino y se clava una astilla bajo la uña, cayendo muerta.
El rey, afligido por la pérdida e incapaz de enterrarla, deposita el cadáver de su hija sobre una tela de terciopelo, cierra el palacio y lo abandona. Un noble que suele cazar en el bosque sigue a su halcón, que le lleva al palacio abandonado, donde halla a la princesa. Enseguida queda prendado por su belleza y, no contento con besarla, tras intentar despertarla, mantiene relaciones sexuales con ella.
Nueve meses después la princesa Talía, aún durmiente, da a luz a dos gemelos, un niño y una niña cuyos nombre son Son y Luna. Los niños son cuidados por las hadas, que acompañan a la princesa mientras duerme. Un día el niño trata infructuosamente de cogerse al pecho de su madre, encontrando finalmente su dedo. Empieza a chuparlo y logra, casualmente, extraer de su piel la astilla envenenada. En ese preciso momento Talía recupera el conocimiento. Pasa el tiempo y el noble, recordando los “buenos momentos” vividos con la muchacha durmiente decide acudir de nuevo a palacio. Para su sorpresa, la princesa está despierta y además no está sola, sino que la acompañan sus dos criaturas. El noble se da cuenta de que son sus hijos y así se lo explica a Talía, que lejos de enfadarse decide iniciar una relación con él. La pareja pasa una semana de romance y entonces el noble se marcha, sin mencionar que el motivo de ello es el obligado retorno con su esposa. Entonces el noble menciona en sueños los nombre de Talía, Sol y Luna y con ello la esposa del noble se entera de todo, conociendo así la existencia del palacio, de la princesa que en él vive y de los hijos bastardos de su marido. Enfadada hasta más no poder, hace secuestrar a Sol y Luna, que acaba entregando al cocinero, dando la orden de degollarlos y de hacer con su carne un sabroso plato. El cocinero, como todo cocinero de cuento que incluya antropofagia (Blanca nieves, por ejemplo), esconde los niños y mata unos cabritos en su lugar.


La esposa decide quemar viva en la hoguera a Talía, también capturada. En el momento de llegar a la hoguera, Talía solicita poder quitarse primero sus prendas más delicadas, a lo que la mujer accede. Con cada prenda que se quita emite un grito de dolor. Sonidos que el noble acaba oyendo. La esposa le explica a su marido que Talía ha sido quemada en la hoguera y que, durante la comida,


“--Oye mi amor, qué rica estuvo la cena.

--Cómetelo todo querido, te comes lo tuyo.”


Es decir, a sus hijos. En ese instante el noble ordena que su esposa, el secretario y el cocinero sean quemados también en la hoguera.
Sin embargo, Talía no llega a quemarse y el cocinero le explica que no ha sido capaz de hacer daño a los niños y que los ha sustituido por carne de cabra.
El noble y la princesa Talía se casan y el cocinero recibe el título de tesorero real.

En resumen y comprimiendo, hermoso cuento infantil!!!!!!!

Aquí la versión para niños, que difiere mucho del original

Fuentes

Retroenlace

Blog Le Noble, Desarrollos gastronómicos
Blog Citas culinarias
Cabras

Blog La Cultura gastronómica
Cabras

Blog Personajes relacionados con la cocina
Charles Perrault 
Jacob Grimm 
Wilhelm Grimm


Video

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