16 ago. 2010

La Avaricia y la cocina

La hoguera de las vanidades o nuestros siete pecados capitales, en este caso gastronómicos

Nuestros siete pecados capitales

LujuriaPerezaGulaIraEnvidia, Avaricia y Soberbia

Narraremos historias aquí que se relacionan con los pecados capitales y los alimentos, si conoces alguna más, agradecido. Siempre me gusto descubrir a los pecaminosos, aunque no sé si solamente lo hago por vanidad o porque poseo más de siete pecados (Es una ironía, por favor….. o una verdad?)

“Hay dos cosas que son infinitas, la estupidez humana y su capacidad para hacer daño, y de las dos estoy completamente convencido.
Albert Einstein

Avaricia
Se llama avaricia a una inclinación o deseo desordenado de placeres o de posesiones. La codicia, por su parte es el afán excesivo de riquezas, sin necesidad de querer atesorarlas. Involucra la traición, el soborno, el robo y el asalto

“Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos.”
Miguel Unamuno

“La avaricia es de naturaleza tan ruin y perversa que nunca consigue calmar su afán: después de comer tiene más hambre.”
Dante Alighieri

Nuestros exponentes de la Avaricia y la Traición

Sobre la Carne

“No solo abstenerse de los seres vivos, sino también no acercarse nunca a los carniceros y cazadores”
Sentencia Pitagórica
Obra: Graecorum Philosophorum Aurea Dicta, Selección de Apotegmas (Segunda parte). Luis Miguel Pino Campos. Universidad de la laguna

Andre Castellot era un famoso carnicero francés que en su época era reconocido por sus estafas realizadas a la población de su lugar. Andre Castellot se dio cuenta que todas las crestas de las gallinas no bastaban para satisfacer las necesidades del mercado francés, así que imaginó un sistema para falsificarlas: Usaba la bóveda palatal de los bueyes y de las terneras, las servía y dejándolas macerar por unas 48 horas, separaba la carne y les iba estampando la forma de la cresta de las aves, posteriormente las vendía por docenas.
Esta historia me hizo recordar a una película llamada Delicatessen (Año 1991). Si la desean ver es igual a la actitud del carnicero, aquí les va, buen provecho jaja!!!: http://www.divxonline.info/pelicula-divx/55/Delicatessen-1991/. 

Eso sí, escuchen el tema musical final de la película, agarren a su hermosa mujer y bailen con ella, de "Ira y cocina (Este blog)" lograrán "Amor y cocina", se los aseguro, por lo menos a mí me funciono. Ahora sí, buen provecho jaja!!!: 

1611
Sebastián de Covarrubias escribe en su Tesoro de la Lengua

“Vender gato por liebre: engañar en la mercadería; (es dicho) tomado de los venteros, de los cuales se sospecha que lo hacen a necesidad y echan un asno en adobo y lo venden por ternera. Debe ser gracia y para encarecer cuán tiranos y de poca conciencia son algunos”.
Así es, los viajeros que en los siglos XVI al XVIII frecuentaban los mesones, temían que la carne que les servían no se correspondiera con la del animal que se pagaba y utilizaban una fórmula entre mágica y bromista para comprobar este punto. Bastús en su Sabiduría de las naciones lo explica:
“Parece que antiguamente había una fórmula, especie de conjuro, con la que los viajeros creían cerciorarse de si la pieza que el ventero les presentaba en la mesa era liebre o conejo, gato o cabrito. Al efecto, todos los comensales se ponían en pie, y el más calificado de ellos, dirigiendo la palabra a la cosa frita, decía:

"Si eres cabrito, mantente frito; si eres gato, salta del plato."


Entonces se separaban algún tanto de la mesa para que pudiera escaparse si saltara del plato; mas luego, no habiendo novedad, como nunca la había, comían lo que fuese, bueno o malo, persuadidos de que era conejo, liebre, cabrito o lo que quería el ventero”.

Siglo XIX:
Comienza la ingesta humana del caballo. En un principio se mataban animales de tiro, por lo que resultaba una carne barata. Era vendida en carnicerías especiales llamadas “hipofágicas”, esto era para evitar fraudes por parte de los carniceros y que la vendieran diciendo que era de buey.
Sobre el Azúcar

S. XVI
Francia, Alta Normandía, Ciudad de Le Havre: Empiezan a llegar, por contrabando, los productos americanos como el azúcar, dando comienzo  de esta manera al tráfico de estos alimentos, Guillermo le Testu (1509 - 1573) fue unos de los pioneros en este tema (A este explorador, cartógrafo y contrabandista de alimentos traídos del Nuevo Mundo como el azúcar se le concedió el honor de llevar su nombre en un barrio de la ciudad de Le Havre)

Siglo XVII y durante el primer tercio del siglo XVIII
Barbados y Jamaica – Inglaterra: Los habitantes de las 13 colonias británicas situadas a lo largo de la costa atlántica, importaban melaza (Fabricación de  ron) de las islas de las Indias occidentales, alguna de las cuales como Barbados y Jamaica pertenecían a Inglaterra mientras que otras como Santo Domingo y Martinica eran territorios ultramarinos de España y Francia. Con el fin de obtener el monopolio del comercio de la melaza, los plantadores de azúcar británicos de Barbados y Jamaica instaron al Parlamento para que gravara con aranceles más altos la melaza procedente de colonias pertenecientes a potencias extranjeras. De ahí surgieron las Actas del Azúcar y de la Melaza (Sugar and Molasses Acts) Estas leyes también iban dirigidas a erradicar el contrabando y a incrementar los ingresos británicos procedentes de ultramar. Ambas leyes se consideran incluidas en las Actas de Comercio y Navegación promulgadas en los siglos XVII y XVIII con el fin de rentabilizar el comercio de las colonias británicas en Asia, África y América. Los tributos impuestos mediante estas leyes se consideran una de las causas económicas indirectas de la guerra de la Independencia estadounidense y estuvieron inspirados en el mercantilismo, la doctrina económica que en aquella época prevalecía en Europa, según la cual, las exportaciones de un país debían superar, en lo posible, sus importaciones.

1733
Inglaterra: El Parlamento Británico aprobó el Acta de la Melaza, que imponía un tributo de seis peniques por galón de melaza extranjera. La reacción de las colonias fue proveerse de tal producto mediante el contrabando con las Indias Occidentales (Antillas) francesas y españolas.

1764
Inglaterra: El primer ministro británico, George Grenville, inició una política de estricta aplicación de las leyes arancelarias, y a finales de ese mismo año, el Acta de la Melaza fue sustituida por el Acta del Azúcar. Las disposiciones de esta nueva ley incrementaron los impuestos sobre el azúcar y redujeron los de la melaza, añadieron un impuesto que gravaba el vino de Madeira, e impusieron una regulación más severa a todos los productos de importación

1811
Benjamín Delessert presentaba al ministro Chaptal el azúcar de remolacha. Este hombre, al parecer era un usurpador que se arrogaba el invento de esta obtención dejando de lado a los que verdaderamente lo habían invitado y sobre todo a un obrero de su fábrica, un tal Queruel, que fue el que le dedicó 4 años de su vida para encontrar el refinamiento. Tal fue el impacto que causó el descubrimiento que el mismo Napoleón al probarlo se quitó la Legión de Honor de su pechera y se la entregó a Benjamín Delessert.

Sobre la Sal

1299:
En el libro La Divina Comedia de Dante Alighieri encontramos un caso de avaricia que se relaciona con los alimentos. Copia textual para leer un poco de este excelente ejemplar literario:

El Purgatorio, Canto XII
Explicación del texto
"Alude a dos fraudes cometidos en su tiempo: Uno de ellos por Nicolás Accaiouli, que arrancó una hoja del registro público para destruir la prueba de cierta injusticia; y otro por Durante de Chermontesi, aduanero de la sal, que redujo la medida de la madera en que estaba la marca oficial, para engañar así a los compradores y quedarse con el provecho"

Chiaramontesi, pertenecía a una familia noble de la ciudad de Florencia siendo supervisor de la sal de la aduana de la misma ciudad. El fraude en cuestión fue realizado por esta persona utilizando para recibir la sal una medida de la capacidad jurídica, aunque la distribuía en una medida de menor capacidad (Había retirado un pentagrama en la capacidad de peso, por lo que hizo un gran beneficio con esa diferencia)

Segunda mitad del S XVIII:
Argentina
Ciudad de Buenos Aires: Parten expediciones militares a las Salinas Grandes (Provincia de La Pampa) para obtener este producto, esto se debe a la realización de una acción monopolizadora del Cabildo sobre este producto y a la campaña de ¿"civilizar"? los terrirorios matando a todas las culturas aborígenes que halla en su camino.

1765:
Robert Clive personaje perteneciente a la Compañía inglesa, obtuvo del Emperador mogol el monopolio de la sal. De esta manera, comienza una época de ingresos desproporcionados de dinero de la India a Inglaterra, lo que llevaría posteriormente al desarrollo de la revolución industrial y a la decadencia económica de la sociedad india. A su regreso a Inglaterra en 1767, sus enemigos le acusaron de haber utilizado su cargo en la India para enriquecerse e hicieron que el Parlamento le sometiera a juicio

Sobre otros alimentos

La Edad Media, con el crecimiento de los pueblos y ciudades aumento el número de los molineros y panaderos, aunque a menudo fueron duramente castigados cunado se descubría que sisaban para su propio benficio parte de la cuota de grano que recibían para moler o de los panes que elaboraban. Un pícaro panadero de Londres invento la forma de esconder parte de la masa de pan  a los ojos de sus clientes. Su mesa de trabajo tenía un agujero circular debajo del cual se escondía un muchacho que recogía las piezas que el deslizaba

1769
Se debe al misionero y a posteriori empresario Pierre Poivre la caída del Monopolio de las especias por parte de los neerlandeses. Conociendo el poder económico y el tráfico realizado por él de las especias, empieza a poseer dichos productos obteniendo clandestinamente plantas de la nuez moscada, de clavo de olor, de canela, de las pimientas, de anís estrellado y de aguacates (Más de 3000 plantines y 10000 semillas) las cuales se las confía a director del jardín de aclimatación de la Isla Mauricio. A su vuelta a la Isla Mauricio, descubre que sus primeros especímenes han desaparecido. Cuando las nuevas plantas se mueren a su vez, una investigación revela que su compañero Fusée-Aublet  fue quien saboteó los especimenes (Ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón, dice el refrán).

1812 /1830
Hipólito Bouchard al encontrarse con su nave en la Isla de Madagascar ejerció el derecho de visita que aplicaban en África desde 1812, Gran bretaña y los Estados Unidos de visitar a los barcos, dentro del puerto encontró cuatro barcos cargados de esclavos. Allí descubrió que las sospechas, del trato de humanos, comentadas por un oficial británico eran reales, por lo que decidió evitar que los buques dejasen el puerto. Antes de zarpar, Bouchard le explicó al comandante de una corbeta británica, llamada Conway, la forma en la que había actuado y le encargó la vigilancia de los buques. Después de este suceso, la nave La Argentina levó anclas, no sin antes apoderarse y robar los alimentos de los buques denominados negreros (Realmente no se sabe que es peor)

Cronología de nuestros fieles representantes de la Avaricia y la Traición

1299:
Avaricia: Durante de Chermontesi (Sal)

S. XVI:
Avaricia: Guillermo Le Testu (Azúcar)

1635:

1764:

1765:

1786:

1811:

1812:


Retroenlace


Blog Le Noble, Desarrollos gastronómicos:
La Guerra y los alimentos (Robert Clive - Monopolio de la Sal)


Blog La Cultura gastronomica en videos: Sal - Caballo -  Azúcar



Bibliografía
Historias curiosas de la gastronomía, página 159. Autor Lilian Goligorsky.

Les recomiendo consultar estos excelentes blogs y páginas Web (Me he nutrido de ellos cubriendo mi ignorancia, humildemente gracias!!)


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